miércoles, 3 de diciembre de 2008


jueves, 16 de octubre de 2008

Las gordas




sábado, 4 de octubre de 2008


martes, 23 de septiembre de 2008

Los nudos de la vida


"Uno no decide nada en la vida"
G.V.



Hace días que le estoy dando vueltas al asunto. Fue después de ver las películas The butterfly effect (I y II). Cuáles son las decisiones que hemos tomado que cambian de forma significativa el rumbo de nuestras vidas. Hubiese sido realmente posible tomar otra. Cómo sería nuestra vida entonces.





"Las decisiones que tomes ahora no pueden cambiarse. No sin años de trabajo.Y en esos años te conviertes en algo distinto.(...) Pero nunca serás lo que eres ahora.
La promesa, potencial, es muy fugaz.Y quizás no este ahí para siempre."









martes, 9 de septiembre de 2008

Happy birthday to me

jueves, 26 de junio de 2008

Escuchado en la radio...

En radio El Espectador, ayer, en el programa "Segunda mañana", acerca del uso del casco en los motociclistas:

En lo que va del año se han producido en Fray Bentos seis muertes graves en accidentes de moto...

¿Habrá querido decir que los que protagonizaron esos accidentes
fallecieron?

lunes, 23 de junio de 2008

En el cine



Aoche fui a ver Shine a light. Los Rolling Stones, a mí, la verdá, no me enloquecen, me gustan algunas de sus cosas, mucho en ocasiones, pero no es lo que suelo escuchar. Sin embargo, tienen algo que hace que cuando he visto alguno de sus shows en vivo, me enganche.





Anoche me pasó, disfruté del espectáculo, creo que sobre todo por la excelencia de la película: el movimiento de las cámaras, los planos medios con las guitarras. Y también, la capacidad de Jagger para atrapar la atención y su voz tan única, Keith Richards cantando, me encantó y me quedé con ganas de más, sobre todo porque durante la interpretación de Connection se intercalaban clips de una entrevista.



Get Your Own Player!


Escuchado en TV...


* Acerca del día del Nunca más en Uruguay durante el acto en la Plaza Independencia.

Periodista: ¿Qué opina acerca del día del Nunca más?

Mujica: ¡Qué nunca más!... Qué nunca más a pasar éste frío.




* Acerca de los accidentes de tránsito en Uruguay o morirse no es tan grave.


El índice de mortalidad anual que se ubica por encima de las 500 personas se elaboró a partir de las cifras del Observatorio Nacional de Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior. Este registro ubicó en 427 la cifra de fallecidos por esta causa.

Las proyecciones de estas cifras son por demás alarmantes. El informe uruguayo estima que, de mantenerse estos índices, en 2020 "todas las familias uruguayas tendrán un muerto , o lo que es aún peor, un fallecido por siniestro de tránsito".

(Informe de Subrayado, canal 10)



domingo, 22 de junio de 2008

Encuentro en la plaza


Hace unos días, cuando estaba por salir para el IPA, unas de esas llamadas inoportunas y desubicadas me arruinó las pocas ganas que tenía de ir. De todas formas salí, anduve un rato por la calle, entré a TA- TA, compré cigarros y pensé que lo mejor sería hacer un poco de tiempo y regresar cuando ya no hubiese nadie.

Caminando llegué hasta la plaza del entrevero y como esa plaza siempre me gustó mucho y la noche húmeda no estaba muy fría, decidí sentarme un rato mientras miraba la fuente.

Tenía trabajo para hacer, así que como tenía papel y lápiz me puse a escribir. En eso estaba cuando una voz masculina me habló al pasar por detrás del banco en el que estaba sentada. Siguió caminando y aunque no me di vuelta noté que se había detenido unos pasos más allá. Yo seguí en lo que estaba, aunque no podía desprenderme de esa presencia que cerca de allí me observaba. No quería mirarlo porque imaginé que si lo hacía sería una invitación a que se acercara. Pasaban los minutos y yo cada vez más curiosa, hasta que por fin lo hice... ¡oh, sorpresa!
Era un chico muy guapo, 35 años, me enteré después, muy bien vestido, además. En fin, mi suerte empieza a cambiar, me dije.

Comenzamos a charlar, le pregunté por qué se había quedado allí tanto tiempo. Contestó que le había gustado y llamado mucho la atención que estuviese escribiendo. De ahí en adelante la conversación se dio con fluidez entre los dos, así como un montón de coincidencias: se llamaba Adrián, era licenciado en letras, profesor de "Comunicación" en la UTU, le gustaba mucho escribir, estaba haciendo un curso de diseño gráfico y quería ir a Londres por un tiempo para estudiar inglés. Mucho que hablar, mucho para decir.

Al rato de estar ahí, me invitó para que fuéramos a tomar algo juntos y seguirla. Me gustó la idea y acepté. Fuimos a Ruffino, y entre sangría y sangría (muy buena, la recomiendo) conversamos más, mucho más, hablamos sobre todo de literatura (obvio) pero también, a medida que el vino comenzaba a hacer su efecto de cosas más personales. Sentados, frente a frente, la luz algo íntima, imagino que también la bebida hizo que de a poco se fuese poniendo más osado, comenzó por tomarme de la mano, y decirme cosas bonitas, que mezcladas con la charla yo iba dejando pasar. Cuando esto ya no fue posible decidí tomar la retirada y luego de un último brindis por el encuentro, la grata compañía y lo ameno del intercambio, salimos.

La despedida no fue tan agradable como el encuentro, él se empeñaba en que aún era temprano, yo en que era demasiado tarde, él en besarme, yo en caminar, y no es que no me gustaran sus besos, tenía labios carnosos y suaves y besaba con intensidad. Finalmente, la lucha la gané yo, era hora de irme a dormir (y no precisamente con él), no le gustó mucho la idea, claro, es una lástima, era un chico muy agradable y me hubiese gustado volver a verlo. Él se lo perdió por impaciente.

domingo, 1 de junio de 2008

Si de leer se trata


He leído cientos de libros en mi vida, algunos que me han apasionado y he releído más de una vez, otros que con esfuerzo he terminado.

Hay libros que me transportan y otros que me excluyen.
Hace un par de días terminé con uno de estos últimos y no he podido dejar de pensar en él porque es una especie de bofetada y de desafío. Me digo cada vez que lo recuerdo: “te falta, te falta mucho por leer”, es como una muestra de mi ignorancia, de lo limitadas que han sido aún mis lecturas.
Ya me había pasado:





el año pasado leí Los ríos profundos de José María Arguedas y aunque lo analicé, reconocí la belleza y complejidad de su escritura, me quedé afuera. Es decir, la lectura no fue más que un ejercicio literario pero no un disfrute, no un viaje.



El libro que estaba leyendo ahora es El País de Nieve de Yasunari Kawabata y me pasó igual que con el anterior, puedo reconocer la delicadeza y sensibilidad de las imágenes pero la verdad, no lo entendí.

Primero me perdí en los Andes peruanos luego en las montañas nevadas del Japón. Por lo visto el alpinismo no es lo mío.



Otro libro que acabo de terminar es El desnudo de Rembrandt de Simon Schama y con este no tuve problemas pero sí hay algo que me llamó la atención: en un libro de 100 páginas la mitad SON EL PRÓLOGO. Nunca había leído un libro así antes, en este caso ¿no sería más justo decir que es un libro con dos autores? Además, y ahora generalizando, los prólogos, ¿no deberían ir al final? Lo digo porque cuando abro un libro y empieza con una explicación y análisis del texto es como una advertencia: esto es un plomo, si no lees esto antes no vas a entender nada.
A mí me corta la inspiración, siempre me los salteo, pero igual me molesta, si alguien tiene algo para decir del texto que lo diga después que uno lo haya leído, sino es como sentarse a comentar una película antes de ir a verla y que el otro le cuente a uno todo lo que de interesante tiene ésta.
A propósito, como es mi costumbre el prólogo lo leí al final y es muy bueno. Es decir, es muy bueno su contenido más que un prólogo es un complemento del otro texto.

domingo, 27 de abril de 2008

Puesta al día II - Amantes invasores


Tener un amante puede ser una cosa buena, eso dice la sabiduría popular o al menos eso es lo que me aconsejan mis amigas (dos o tres, las otras siguen creyendo que más vale conocido que bueno por conocer).


Yo como confío en el buen criterio de mis amigos he seguido ambos consejos, es decir, me he resignado al bueno conocido y me he entregado al malo por conocer.


De quién voy a hablar hoy es del malo conocido.


Hay muchos motivos por los que uno se decide a tener un amante, ganas de probar algo nuevo, experiencias distintas, problemas con la pareja... en mi caso recuperar un poco de esa magia que hay siempre al comienzo de una relación, que se ocupen de ti, que te llamen, te digan que tienen ganas de verte, que te desean, que le gustás mucho, etc.


El problema es cuando esa atención se vuelve desmedida y transforma en una especie de persecución. Cincuenta mensajes y más de treinta llamadas por día, creo yo, son una exageración.

Supongo que estoy demasiado vieja para esto y que hace tanto tiempo que no tengo uno que no conozco el código y le erro, o le erra él al decodificar mis mensajes:


Si digo, "hoy no puedo", él lee "seguí insistiendo"

Si digo, "puedo el jueves", él lee "organizá algo para el martes"

Si digo; "estoy con una gripe que me muero", el dice "igual podemos vernos un rato, conversar", yo contesto "puede ser", él lee "prepará una juerga de aquellas"


Llega un momento que digo "suficiente, éste es o se hace", dejo de responder los mensajes y me voy a ver al malo conocido que nunca me dice que tiene ganas de verme, ni que me desea, ni nada por el estilo pero eso sí, jamás, jamás me insiste.


Puesta al día I - HIT*




Hace unos días fui al cine a ver la película Hit:


Titulo original: Hit
Género: Documental-Musical
País: Uruguay
Año: 2008
Sitio Web de la Película
Director: Claudia Abend , Adriana Loeff
Protagonistas: Jaime Roos , Ruben Rada , Jorge Drexler
Elenco: Hugo y Osvaldo Fattoruso, Horacio Buscaglia, Mauricio Ubal


Resumen:Hit cuenta la historia de cinco canciones uruguayas que hicieron historia. En una travesía que abarca 50 años, este documental recorre hitos de la música y de la vida del país, revelando cómo esas canciones se convirtieron en símbolos y sobrevivieron el paso del tiempo. Entre quienes brindan su testimonio y sus vivencias están Jaime Roos, Ruben Rada, Mauricio Ubal, Hugo Fattoruso, Horacio Buscaglia, Emiliano Brancciari y Sebastián Teysera.


Cuando salimos del cine oí los inevitables comentarios:


"Tendrían que hacer una segunda parte..."

Faltó tal o cuál tema

Tendrían que haber estado Los Olimareños o Zitarrosa o...


Para los de Montevideo faltaron montevideanos para los del "interior" faltaron folkloristas...


En fin, que cada uno sintió la falta de algún tema uruguayo que significaba algo para sí y le había quedado pegada a la retina de la memoria.

La película es una selección (buena a mi parecer) y como todo recorte deja afuera más de lo que incluye. Yo no creo que tenga que haber una segunda parte, la película es lo que es y pienso que en realidad lo que le pasa al espectador que se queda con ganas de escuchar todas esas canciones que volvieron del fondo del cajón (que original la figura ¿no?) de los recuerdos. En ese sentido el film hace que al llegar a casa casi con seguridad nos pongamos a buscar y escuchar canciones EXCELENTES que tiene la música uruguaya.



Aquí van los cinco temas incluídos en la película:



Mejor dicho... van a ir cuando solucione algunos problemas técnicos









Y también algunos que volví a escuchar. (También más tarde)

*Entrada incompleta. Ya vendrán tiempos mejores.

lunes, 7 de abril de 2008

Verdad & Mentira


Para algunos la verdad está sobrevalorada.

Ayer, en el cine, mientras esperabamos para ver Hits, pasaron avances de la película Matar a todos, en un momento alguien dice"La verdad es lo mejor, duele pero cura".


Hoy, he pasado todo el día dándole vueltas al asunto. La verdad duele, sin dudas, muchas veces hiere tan profundo que uno siente el impacto como si le obligaran a meterse en la ducha con el agua helada, siente que el corazón por unos segundos se detiene y parece como si ya no fuese a volver a latir. Sin embargo, en algún momento uno siente como cierto alivio y sobre todo uno puede llegar a comprender y queda con la tranquilidad de que para el otro uno es una persona y que la respeta como tal.




La mentira, en cambio, no mata, no detiene el corazón, pero tortura.



Es una tortura lenta, que logra socavar lo de más profundo que tiene el afecto. La incertidumbre, la pérdida de la confianza, el dolor en cuentagotas, el no poder perdonar, ni olvidar, eso es aún peor que una ducha de agua fría.


El engaño, es como un ácido que corroe el alma de quien es engañado y sospecha la verdad. Destruye, lento pero seguro, todo lo bello que en él hay. Cierra las puertas al amor, a la comprensión y lo transforma en un ser amargado y frío. El rencor se instala sobre su piel, se vuelve una capa de suciedad que lo envuelve y tiene, además, un olor putrefacto que lo persigue día y noche, se pega a su nariz y lo transforma en un ser perseguido y sin sentido.



Quien engaña tampoco es inmune, no puede serlo, o eso quisiera yo, salvo que sea un hipócrita o un enfermo, tener que mentir no es sano para nadie. Quien miente está dando por descontado que lo que hace no está bien, de lo contrario ¿para qué mentir? Uno no miente si está seguro de que lo que hace es lo correcto. La mentira no es protección, la mentira es una burla cruel que no debería estar destinada a quienes uno quiere.

jueves, 3 de abril de 2008


domingo, 30 de marzo de 2008

jueves, 20 de marzo de 2008

Mirando fotos




Nunca, jamás, voy a entender a este hombre. Digo yo, cuál es la gracia de pasarse todo el día mirando fotos pornográficas, no sería más lindo en vez de mirar cómo lo hacen otros ponerlo en práctica en casa.
A mí me gusta Brad Pitt, de bronca nomás lo puse de fondo de pantalla, pero prefiero mil veces mirarlo al hombre real que está sentado junto a mí, porque además de tener relieve, me habla, tiene tibia la piel y me besa de verdad. Además por muy lindos que sean los estímulos visuales sigo quedándome con los que despiertan todos mis sentidos.

Es como ir a casa de un amigo que nos muestra las fotos de su último viaje a alguna playa del Caribe, unos las mira, sí, las disfruta pero nunca es lo mismo que estar allí, sentir el olor del mar, el calor del sol sobre la piel, la sensación de placer en todo el cuerpo. A mi me pasa que cuando veo esas fotos me dan ganas de estar ahí.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Pescadito de la suerte


Ayer recibí uno de esos mensajes de texto al estilo "cadena de la suerte" en el que un



traería, con solo reenviar el mensaje a cuatro personas. una racha de buena fortuna. Recibí de mi amigo/a Elvira una contestación bastante irritada (igual mandó sus correspondientes cuatro mensajes, no vayan a creer). Yo le contesté que en principio a alguien le iba a traer suerte, sino, saquen cuentas: 1.000.000 de usuarios que envían 4 mensajes cada uno, nos da....



Pero eso es solo un comentario al margen para decir que, a mí, sí me trajo suerte: hoy puede disfrutar de un placentero paseo por la rambla donde milagrosamente se oía el golpear de las olas contra las rocas, descubrí el hermoso edificio del Correo y además pude visitar la exposición de Clarina Vicéns y Eduardo Vernazza, La captura deslumbrante, en el Teatro Solís.


Además y de yapa una muestra fotográfica Retratos de Música, de Robert Yabeck, todo esto acompañada por mi muy queridísimo , que se comportó como un caballero mientras yo disfruté de la primera muestra y me acompañó (no sin burlarse de mí, aclaro, por preguntar si se podía subir a los pisos superiores) a ver la segunda.


Luego de caminar otro poco y hacer algunas compras, disfrutamos de un rico almuerzo.


Conclusión: si tienen ganas de tener un día agradable y recibís el famoso pescadito reenvialo, por 4 pesos no estuvo nada mal.






*La imagen precedente pertenece a una obra, Historia de una Pera, de Clarina Vicéns, la misma no tiene nada que ver con la exposición que visité hoy pero como me gusta mucho la pongo aquí.

sábado, 1 de marzo de 2008

El comienzo






Hace un par de días mi hijo encontró en una vieja agenda esta carta que me dio mi mamá en mi cumpleaños número 29. Fue muy emocionante para mi releerla y no quiero que se vuela a perder.






"Hoy 8 de set., como hace 29 años, haciendo una pascualina te esperaba.





Los días previos fueron de sol. Yo quería que tú nacieras con sol. No pudo ser. Llovía y llovía. Estaba muy tranquila: tú ibas a nacer.





Frente a esa pascualina, tu padre y Piedracueva iniciaron la discusión sobre tu nombre.
Tu para mi eras Ana Cecilia o Ana Laura pero no había acuerdo. Piedracueva dijo –va a nacer la chiquilina y no tiene nombre. ¿Por qué no la llaman Mary?
-No, esa soy yo, ella será ella misma.
- Entonces, ¿por qué no Macarena?
- No.
- ¿Mariana?
- No.
- Marisa.





Ahí fue que tu padre dijo - puede ser. Y ya estuvo, elegimos tu nombre.





Llovía, llovía. Yo que tenía 24 años, no era muy consiente de los riesgos que corríamos esa madrugada.





Cuando ya indicaste que querías salir, yo tranquila: tu y yo lo ibamos a lograr.
Había la alegre inconsciencia de la espera.





Salimos con el vasco Arguinarena a buscar paso para salir de aquella Isla Mala, todos los arroyos crecidos; fuimos a uno, a otro, a otro, todos desbordados. Había además huelga de trenes.





Volvimos a la Iglesia, allí se empezó el proceso de calentar agua. Aún hoy veo a tu padre tranquilo, qué maravilla.
Piedracueva con su delantal a cuadritos marrón, entraba y salía.
El “Mono” Pandolfo llama a la Partera.





Ese fue un momento muy difícil.
Yo tenía mucho miedo, esa mujer salida de película de terror sacó sus instrumentos oxidados que Nela se encargó de limpiar.
Fue largo, difícil, pero tu me trasmitías la seguridad de que todo iba a salir bien.





Recuerdo que lo primero que observé fueron tus manos, tan lindas, parecían las de tu padre.
Tu llorabas, yo te arropé y ahí supe que tenía la hija que tanto había deseado.





Hoy a tantos años siento que es cierto, eres la hija que desee: fuerte, independiente, inteligente y capaz de enfrentarse a las dificultades. No han sido pocas y tal vez vendrán más pero tu tienes fuerza y además algo que heredaste de tu padre y que para mi es un gran valor que lo tengas: calma, serenidad.

Hoy te doy este anillo que viene de tan lejos como un compromiso contigo misma.
Se lo que quieras ser, eres y libre.
Un beso y abrazo de tu madre
Mary"


domingo, 24 de febrero de 2008

No country for old men









¡Mamita, qué estres! Solo vi la mitad de la película, la otra mitad estuve con los ojos cerrados.











Agrego:

a-¿De qué se ríe la gente en una película como esta? ¿Es gracioso que alguien vomite, le asome un hueso por la piel o se desangre con muestras de un dolor insoportable?

b-Yo soy de esas personas a las que les encanta comentar la película, hacer conjeturas, pararme e ir al baño, a comer algo, pero ¿en el cine? ¿Le parece, señora?

Dos lugares más allá una pareja entretenida conversó toda la película, espero que comentándola, en realidad trataba de no prestarles demasiada atención, obvio, sino me perdía los subtítulos que saltaban de un lado al otro de la pantalla y lo obligaban a uno a una especie de yo- yo cabecil, para pescar algo entre la maraña de pelos de la señora de enfrente. Uno más acá, pegadito a mí otro inquieto como yo, tanto así que no encontraba acomodo, y tanto se recostaba a su compañera como a mí. Al principio me llamó la atención tanta familiaridad, pero después ya como que nos habíamos echo íntimos y faltó poco para que le dijera "ponéte cómodo nomás", y acomodar el hombro para que apoyara la cabeza.

c- ¿No había antes un anuncio que decía algo así como "por favor, apague su celular"? Claro, habrán pensado que la gente ya lo sabe y lo hace. Y si no lo leyó nunca al menos goza de cierto sentido de urbanidad. Parece, sin embargo, que en el cine el otro día había gente que o carecía de la misma, o nunca leyó el cartelito o es demasiado importante para poder apagar el celular. Sonaron varios, varias veces. ¡Qué ganas de joder!

d- Comentarios escuchados al finalizar la película:

"¡Qué, ¿ya se terminó?!".

Y bué que le vamos a hacer, algún día tenía que terminar ¿no? No es para tanto tampoco.

" Señorito 1-La próxima vez vamos a ver una más divertida.

Señorito 2- La que no he visto todavía es Shrek III"

Consejo: la próxima vez lea los comentarios y/o comentarios antes de elegir.

Cosas sobre las que algún día voy a escribir




1- Los cascos de los ciclistas.

He leído varios comentarios en blogs y medios de prensa en los que se ridiculiza a los ciclistas que usan cascos porque parece según esos escritores que tiene algo de primer mundo que no queda bien acá; en nuestro país es ridículo, desubicado.


Claro, queda mucho mejor partirse la cabeza en dos y que junten nuestros sesos con cucharita. Al menos lo hacemos a la uruguaya y no andamos copiando a nadie.


En Uruguay una de las principales causas de muerte son los accidentes de tránsito pero aún así hay gente que se da el lujo de burlarse de los cinturones de seguridad (se creen los tales vivos porque se lo ponen por encima de las piernas cuando ven la caminera), hacen manifestaciones en contra del uso del casco en las motos y tratan de ridiculizar a quienes intentan protegerse (con algo que se inventó para eso) al andar en bicicleta.


2- La encuesta a los docentes.


El otro día leí en Brecha una nota acerca de la encuesta que se realizó a los docentes el año pasado donde se adelantaban algunos resultados.


Recuerdo que cuando se hizo saber de la misma hubieron protestas de todo tipo, "que no", "que yo no la voy a hacer", "que para qué quieren esa información", etc.


Yo para mis meninges pensé ¿cuál es el problema? ¿qué tengo yo que ocultar? Nada, me contesté. Lo más que sabrán es que soy una pelagatos, capaz en una de esas hasta les da lástima y me tiran con unos mangos más.


Sin embargo el artículo del semanario decía algo así como que la encuesta había revelado que el 100% de los maestros eran titulados. Y ahí sí, me dije en voz fuerte y con risa irónica "para descubrir eso gastaron tanta plata". El 100% de los maestros son titulados porque de lo contrario no pueden dar clases, no hay excepciones.


Por suerte la periodista pareció averiguar alguna cosa más y en el número de esta semana aclaró el asunto. Pero eso me llevó a otra cuestión: en la radio, televisión, medios escritos visto como cuando se habla de la educación se omiten miradas, se dicen algunos disparates y parece que para preparar la nota le preguntaron a alguien, tomaron esa sola información y así nos la enchufaron.


Claro, uno se queda siempre con las ganas de decir algo más o que alguien lo diga, lamentablemente no suele ser así. Esto me preocupa porque cuando se habla de otros temas, de los que uno no tiene conocimiento directo, seguramente se deja conducir a errores, y toma la información sin plantearse como serán otras perspectivas del asunto. Ya sé, la culpa no es del chancho sino del que le rasca el lomo.


3- Los fines de semana son una mierda.


“Los fines de semana son una mierda” dijo mi noviecito por enésimo fin de semana consecutivo (no te enojes, honey) al revisar por millonésima vez el contador de visitas de su blog. Sin embargo, por repetido el comentario no deja de ser cierto; la gente parece desaparecer, los comentarios y las visitas caen como descosidas.

Mi teoría es que las personas se dedican a la vida familiar, a hacer cosas que entre semana les están vedadas, salir a pasear a la rambla, comer con los padres, ir al cine, salir a cenar, pasear a los nenes, en fin un sinnúmero de imágenes idílicas pasan por mi mente pensando en la gente feliz y sonriendo, paseando o en su casa, relajada y en chancletas.

No obstante, esto contradice mi propia experiencia, es decir, los días de trabajo estoy como loca todo el día y cuando llego a mi casa es tan tarde y estoy tan cansada que minga que me voy a pasar dos o tres horas viendo blogs. Ya sé mucha gente lo hace, sin embargo eso me lleva a pensar por qué no lo hace los fines de semana cuando tiene más tiempo libre, esto me lleva a mi segunda teoría:

Mucha gente tiene blogs, atiende a sus visitas, comenta y devuelve la gentileza desde sus lugares de trabajo.
Imagino que pensarían esas señoras y señores laburantes si se enteran que la maestra de sus hijos los deja solos en el salón, o hace abandono del recreo y la mirada vigilante y protectora para ir actualizar el blog, y verificar si alguien respondió a lo que escribió.
Sería un escándalo sin dudas, "mala maestra", padres, abuelos, tíos, directora, inspector e indamaís, harían lo posible para "afearle su conducta" (frase robada).
En cambio que la secretaria, los encargados de los archivos, de despacharnos y atendernos, los que liquidan los sueldos, hacen trámites de exportación y yo que sé cuantas cosas más, comparten sus tareas con la internes. Seguro que esos trabajos son menos importantes, que da lo mismo que se atrasen un poco o que la gente tenga que esperar. Yo cuando sea grande quiero tener un trabajo así, donde no importe si me pagan para trabajar o para que me entretenga y haga relaciones públicas en la red.