jueves, 15 de enero de 2009

Informe de F (segunda edición)






















Hay dos cosas que me conmueven cuando estoy en el campo. Una, el silencio, que se me mete por los poros de la piel y me envuelve como una sensación muy parecida a cuando uno se sumerge en el mar, haciendo que me de cuenta de cuántos ruidos hace uno, el silencio y la inmovilidad que permite percibirlo es algo que disfruto cada vez que tengo la oportunidad de estar en un lugar así. La otra, es el cielo nocturno, tomar conciencia de su inmensidad, de la profundidad del ese color negro que destella y la infinita cantidad de estrellas que habitualmente sólo intuimos pero que así en la oscuridad total se vuelven algo realmente asombroso y siempre se muestra una más.

4 comentarios:

HUGO dijo...

¿Te imaginás tirada en el campo contemplando este panorama?...hay pocos privilegios como este.

Tulipán dijo...

Sabés que lo he pensado varias veces pero todavía no he tenido oportunidad. Espero que la próxima vez sea.

Viperina dijo...

Yo me apuntoooo!!! Si hasta puedo oiír a los grillos con su cricrí, madre mía, que paz...pero como aquí aún es invierno, me tendré que conformar con el silencio nocturno frente al ordenador, mientras todos los demás duermen, e imaginar que tras esa enorme capa de nubes brillan las estrellas...Besos.

Tulipán dijo...

Bueno dale, cuando haya una noche una noche estrellada nos encontramos por ahí y en silencio miraremos el cielo, aunque no sea el mismo lugar geográfico es el mismo para ambas ¿no?


Es muy poético eso que escribiste acerca del sueño de los demás y tu frente al ordenador. Ahora, aunque aquí es verano, está bastante fresco, el viento sopla y yo frente a frente con la pantalla escribiéndote ¿Es curioso, no?