jueves, 22 de enero de 2009

Recetario imposible

En mis días en el campo cumplí con la noble tarea de cocinar para la familia (para que veas, Hugo, sí sé cocinar) Esta función de cocinera oficial del reino me fue asignada por mi famélico hermano, cansado de elaborar los alimentos para llevar a la mesa y desahuciados en su intento de comer algo que prepare su mujercita.


A tal punto es inútil para estos menesteres mi querida cuñada que he decidido anotar aquí sus “Recetas imposibles” para que quienes como ella son unos turrones con las ollas NO las copien. Ahora que lo pienso, capaz es peor ponerlas porque estoy segura que si fuese ella quién las leyera seguro que le parecen originales y las hace. Ay, Dios. Perdón a quienes les toque, no fue mi intención.




Huevos plastificados en cacerola reblandecida





Ingredientes:

3 huevos crudos (con cáscara y sin romper)

1 cacerola de aluminio

Agua (cantidad necesaria)

Preparación:

1- Se colocan los huevos dentro de la cacerola y se agrega agua hasta cubrirlos.




2- Se enciende la cocina y se coloca la cacerola encima del fuego.




3- Se deja allí hasta que el olor a podrido sea absolutamente insoportable y vengan todos los integrantes de la casa a putear a los demás por estar quemando porquerías.




4- Tire todo a la mierda y tómese un vaso de leche fría.

Para tener en cuenta:

Los huevos deben romperse y la clara y la yema quemarse hasta tomar un color marrón oscuro y aspecto plastificado. La olla de aluminio, cuando se enfrié debe estar flexible y no recuperar jamás su aspecto normal.



Sopa de capelettis a la Caruso








Ingredientes:

Salsa Caruso (preparada y calentada por otro)

Olla con agua y capelettis cocinándose ( preparada y puesta a cocinar por otro)

Preparación:

1- Cuando los capelettis estén prontos vuelque la salsa Caruso dentro de la olla de agua hirviendo.





2- Observe como pasan los capelettis, los honguitos y los trozos de jamón hasta que la persona que había preparado la salsa y puesto a cocinar la pasta recupere el habla y le diga que es usted una reverenda pelotuda y que acaba de arruinar el almuerzo.

Presentación:

1- Puede tirar todo a la mierda y tomarse una taza de leche fría.




2- Servir como sopa, cerrar los ojos y tratar de deglutir.




3- Colar todo y haciendo ídem que el anterior comerse la especie de engrudo con pinta de vómito que le quedará.


Casa ahumada o perro famélico



Esta receta no es para consumo humano pero como quizás alguno de esos inútiles de las cacerolas también tenga algún día la alocada idea de preparar algo para el pobre can acá va esta receta.


Ingredientes:

Olla grande con ingredientes para dar de comer al perro (preparado por otro, obvio, nadie espera que sepan que se le da de comer a un perro)

Preparación:

1- Coloque la olla de comida para el perro sobre el fuego.





2- Acomódese en su sillón favorito o tírese en la alfombra a ver una película o su serie favorita, si pasan dos capítulos seguidos mejor.




3- Apague la hornalla cuando el humo haya inundado la mitad de la casa y apenas esté a unos dos o tres centímetros de su cabeza o cuando lleguen los bomberos, lo que pase antes.




4- Tire todo a la mierda e invite a los bomberos y al can con una hamburguesa al pan del carrito de la esquina.


Tengo un par más pero temo en serio que alguien vaya a ponerlas en práctica. ¡Hay cada uno!


Quiero dedicar ese recetario a mi cuñada Lorena quien compartió conmigo estas recetas y que prepara unas riquísimas ensaladas con ingredientes crudos y un postre excepcional con galletitas untadas con dulce de leche. Ah, y que además es una excelente mamá, terrible gente y destacada bióloga.


12 comentarios:

Walter Hego dijo...

Tuli: Una grande, la Coto.

Tulipán dijo...

Gracias, Walter por haberte dignado dedicado un tiempito a revisar y leer este humilde blog.:)

HUGO dijo...

En realidad si sabés cocinar después de esto ....no te puedo invitar, hay estas mujeres ...que mundo al revéz.

Tulipán dijo...

¡¿Cómo que no me podés invitar?!Ah, no, así no vale.

Además:
1- Podés cocinar vos :)
2- Puedo no llevar a mi cuñada y así evitamos que cometa algún desastre.
3-Y, si prometo hacer otra receta¿no lo reconsiderarías?

HUGO dijo...

Por supuesto que cocino yo, a tu cuñada mandale saludos, y dejame pensarlo...está en juego mi salud jajaajaja.

Tulipán dijo...

¿Está en juego tu salud?¿Por qué?¿Tenés miedo que te encuentre tu mujer preparando la comida para otra y te dé una paliza de aquellas o peor aún que te preprare una cena íntima con alguna de mis recetas? Siempre se puede ir a comer afuera ¿no? Vos pensálo tranquilo y cualquier cosa me avisas. :)

Viperina dijo...

Lo mejor de estas recetas es que incentivan el consumo de leche, con lo que ayudan a luchar contra la osteoporosis. ¿Tu cuñada no será en realidad un genio de la ciencia? Me encanta tu blog, me alegro de tener la oportunidad de conocerte; seguiremos viendonos. Besos.

Tulipán dijo...

Hola, Viperina, ¡qué bueno que viniste! Espero que sí, que sigamos encontrando cosas la una de la otra que nos gusten. En cuanto a lo de mi cuñada, calculo que en un par de años consigue el premio Nobel ;)

HUGO dijo...

Tulipancito: ese no sería el problema, no soy casado y me cocino solo: quiere decir que estoy a salvo de recetas de experimento.Creo olfatear que se te quema el arroz seguido y hervis los panchos...pero no te desanimes, estoy yo y ya verás como cambiará tu vida.

Tulipán dijo...

Ah, no, eso sí que no te lo permito, de ninguna manera, faltaba más, ¿me estás desafiando? Mando a mi padrino para que elijas las armas (el menú en este caso). Preferís ensalada al amanecer o pasta al mediodía. Mi honra esta en juego y de aquí no me muevo. (Perá que vuelvo en un ratito)

HUGO dijo...

¿ Se te pegó la pasta?, ensalada al amanecer, debe faltar un churrasco a la medianoche. ¿ así que solo el diseño del blog está bueno? el dueño bién gracias.

Anónimo dijo...

¡me hicistes llorar de la risa, está fantástico!! se lo pasaré a todos mis admiardores. Lorena