
G.V.
"Las decisiones que tomes ahora no pueden cambiarse. No sin años de trabajo.Y en esos años te conviertes en algo distinto.(...) Pero nunca serás lo que eres ahora.
La promesa, potencial, es muy fugaz.Y quizás no este ahí para siempre."



* Acerca de los accidentes de tránsito en Uruguay o morirse no es tan grave.

La despedida no fue tan agradable como el encuentro, él se empeñaba en que aún era temprano, yo en que era demasiado tarde, él en besarme, yo en caminar, y no es que no me gustaran sus besos, tenía labios carnosos y suaves y besaba con intensidad. Finalmente, la lucha la gané yo, era hora de irme a dormir (y no precisamente con él), no le gustó mucho la idea, claro, es una lástima, era un chico muy agradable y me hubiese gustado volver a verlo. Él se lo perdió por impaciente.

El libro que estaba leyendo ahora es El País de Nieve de Yasunari Kawabata y me pasó igual que con el anterior, puedo reconocer la delicadeza y sensibilidad de las imágenes pero la verdad, no lo entendí.
Primero me perdí en los Andes peruanos luego en las montañas nevadas del Japón. Por lo visto el alpinismo no es lo mío.

Otro libro que acabo de terminar es El desnudo de Rembrandt de Simon Schama y con este no tuve problemas pero sí hay algo que me llamó la atención: en un libro de 100 páginas la mitad SON EL PRÓLOGO. Nunca había leído un libro así antes, en este caso ¿no sería más justo decir que es un libro con dos autores? Además, y ahora generalizando, los prólogos, ¿no deberían ir al final? Lo digo porque cuando abro un libro y empieza con una explicación y análisis del texto es como una advertencia: esto es un plomo, si no lees esto antes no vas a entender nada.
A mí me corta la inspiración, siempre me los salteo, pero igual me molesta, si alguien tiene algo para decir del texto que lo diga después que uno lo haya leído, sino es como sentarse a comentar una película antes de ir a verla y que el otro le cuente a uno todo lo que de interesante tiene ésta.
A propósito, como es mi costumbre el prólogo lo leí al final y es muy bueno. Es decir, es muy bueno su contenido más que un prólogo es un complemento del otro texto.



Y también algunos que volví a escuchar. (También más tarde)
*Entrada incompleta. Ya vendrán tiempos mejores.



traería, con solo reenviar el mensaje a cuatro personas. una racha de buena fortuna. Recibí de mi amigo/a Elvira una contestación bastante irritada (igual mandó sus correspondientes cuatro mensajes, no vayan a creer). Yo le contesté que en principio a alguien le iba a traer suerte, sino, saquen cuentas: 1.000.000 de usuarios que envían 4 mensajes cada uno, nos da....

*La imagen precedente pertenece a una obra, Historia de una Pera, de Clarina Vicéns, la misma no tiene nada que ver con la exposición que visité hoy pero como me gusta mucho la pongo aquí.




Agrego:
a-¿De qué se ríe la gente en una película como esta? ¿Es gracioso que alguien vomite, le asome un hueso por la piel o se desangre con muestras de un dolor insoportable?
b-Yo soy de esas personas a las que les encanta comentar la película, hacer conjeturas, pararme e ir al baño, a comer algo, pero ¿en el cine? ¿Le parece, señora?
Dos lugares más allá una pareja entretenida conversó toda la película, espero que comentándola, en realidad trataba de no prestarles demasiada atención, obvio, sino me perdía los subtítulos que saltaban de un lado al otro de la pantalla y lo obligaban a uno a una especie de yo- yo cabecil, para pescar algo entre la maraña de pelos de la señora de enfrente. Uno más acá, pegadito a mí otro inquieto como yo, tanto así que no encontraba acomodo, y tanto se recostaba a su compañera como a mí. Al principio me llamó la atención tanta familiaridad, pero después ya como que nos habíamos echo íntimos y faltó poco para que le dijera "ponéte cómodo nomás", y acomodar el hombro para que apoyara la cabeza.
c- ¿No había antes un anuncio que decía algo así como "por favor, apague su celular"? Claro, habrán pensado que la gente ya lo sabe y lo hace. Y si no lo leyó nunca al menos goza de cierto sentido de urbanidad. Parece, sin embargo, que en el cine el otro día había gente que o carecía de la misma, o nunca leyó el cartelito o es demasiado importante para poder apagar el celular. Sonaron varios, varias veces. ¡Qué ganas de joder!
d- Comentarios escuchados al finalizar la película:
"¡Qué, ¿ya se terminó?!".
Y bué que le vamos a hacer, algún día tenía que terminar ¿no? No es para tanto tampoco.
" Señorito 1-La próxima vez vamos a ver una más divertida.
Señorito 2- La que no he visto todavía es Shrek III"
Consejo: la próxima vez lea los comentarios y/o comentarios antes de elegir.

He leído varios comentarios en blogs y medios de prensa en los que se ridiculiza a los ciclistas que usan cascos porque parece según esos escritores que tiene algo de primer mundo que no queda bien acá; en nuestro país es ridículo, desubicado.
Claro, queda mucho mejor partirse la cabeza en dos y que junten nuestros sesos con cucharita. Al menos lo hacemos a la uruguaya y no andamos copiando a nadie.
En Uruguay una de las principales causas de muerte son los accidentes de tránsito pero aún así hay gente que se da el lujo de burlarse de los cinturones de seguridad (se creen los tales vivos porque se lo ponen por encima de las piernas cuando ven la caminera), hacen manifestaciones en contra del uso del casco en las motos y tratan de ridiculizar a quienes intentan protegerse (con algo que se inventó para eso) al andar en bicicleta.
2- La encuesta a los docentes.
El otro día leí en Brecha una nota acerca de la encuesta que se realizó a los docentes el año pasado donde se adelantaban algunos resultados.
Recuerdo que cuando se hizo saber de la misma hubieron protestas de todo tipo, "que no", "que yo no la voy a hacer", "que para qué quieren esa información", etc.
Yo para mis meninges pensé ¿cuál es el problema? ¿qué tengo yo que ocultar? Nada, me contesté. Lo más que sabrán es que soy una pelagatos, capaz en una de esas hasta les da lástima y me tiran con unos mangos más.
Sin embargo el artículo del semanario decía algo así como que la encuesta había revelado que el 100% de los maestros eran titulados. Y ahí sí, me dije en voz fuerte y con risa irónica "para descubrir eso gastaron tanta plata". El 100% de los maestros son titulados porque de lo contrario no pueden dar clases, no hay excepciones.
Por suerte la periodista pareció averiguar alguna cosa más y en el número de esta semana aclaró el asunto. Pero eso me llevó a otra cuestión: en la radio, televisión, medios escritos visto como cuando se habla de la educación se omiten miradas, se dicen algunos disparates y parece que para preparar la nota le preguntaron a alguien, tomaron esa sola información y así nos la enchufaron.
Claro, uno se queda siempre con las ganas de decir algo más o que alguien lo diga, lamentablemente no suele ser así. Esto me preocupa porque cuando se habla de otros temas, de los que uno no tiene conocimiento directo, seguramente se deja conducir a errores, y toma la información sin plantearse como serán otras perspectivas del asunto. Ya sé, la culpa no es del chancho sino del que le rasca el lomo.